viernes, 28 de febrero de 2014

¿Y si éste fuera el fin?

Es solo que no quieres pensar en tus problemas. Prefieres huir y olvidarlos. Prefieres hacer como que no pasa nada.
Pero en el fondo lo sabes, ¿verdad? No eres más que una sombra, un cero a la izquierda, un fantasma...CÁLLATE...Una impostora, que se quedará sola y amargada...CALLA...Sola, sin amigos, sin familia, sin nadie que te quiera. Y, ¿sabes por qué? Porque das asco, mucho asco. Mírate. Eres fea, gorda y encima ni tu carácter repelente puede salvarte... Pero yo tengo amigos y ellos me quieren...¡Já? ¿Qué amigos? ¿Esos que cada vez están más distantes, o los que ya se han distanciado del todo? Esos no te quieren. Como mucho te tienen aprecio, el mismo que una persona le tiene a su mascota. Pero  no el aprecio que se le tiene a un perro o aun gato, que pasan a ser parte de la familia, no. Es el aprecio hacia un pez. Eres como un pez para ellos. Su inútil y patético pez, que desaparecerá de la noche a la mañana y a quien nadie recordará. Estás sola...Pero...¿y mi familia? Ellos me quieren...¿A sí? A ver, intenta hacer memoria. Recuerda todos los malos momentos que te han hecho pasar. Recuerda cada defecto que te señalaban, que después paso a ser un complejo, y que te han llevado a la situación actual... Pero...ellos me cuidan y protegen...Sí, eso es cierto. Pero lo hacen sólo por el hecho de que si no actúan así, podrían acabar en la cárcel por maltrato a menores.

Estás sola...Calla...Y siempre lo estarás...Calla...Porque eres insoportable...Por favor, no me hagas esto...Me haces daño...Para...Lo hago por tu bien. Lo hago porque debes ver que ya no te merece la pena vivir. Sin sueños. Sin aspiraciones. Sin nadie a tu lado. Le eres inútil al mundo. Sólo eres un estorbo. Una persona que únicamente desperdicia el preciado oxígeno para continuar con una vida carente de sentido.

Acaba con todo esto...Pero yo...Es lo mejor. Así dejarás de sufrir, ¿no era eso lo que querías?...Sí, pero no así...No hay otra forma, deja de buscarla porque no la hay.Ya hemos esperado bastante para ver si la situación mejoraba. Pero no lo ha hecho. Así que hazlo...No, yo...Se valiente por una vez en tu vida. Hazlo...Pero, es que no qui...¡Hazlo!...Pero, es que a lo mejor podía mejorar...Si esperamos quizá...¡YA!...Yo...Yo...Vale.-dijo llorando, con el viento azotándole la cara, deseando que las cosas hubieran salido de otra forma.

Y se tiró, de espaldas, para que la Luna fuera lo último que viera. 
La Luna, tan hermosa y tan sola como ella.
Y cayó, pero ya nunca más se levantó.



***Temporada de exámenes, no me pidáis calidad ni cantidad xD***



lunes, 27 de enero de 2014

Es horrible la sensación que tengo últimamente de querer escribir a todas horas, pero que justo cuando dispongo de tiempo no sé sobre que escribir. Miro el papel. El papel me mira a mi. Y no encuentro ningún tema adecuado. A pesar de que mi cabeza grita un sin fin de ellos.

Entonces me pongo a pensar, y a pensar.

Debería contar lo mal que me siento, y todos los errores que cometo. Debería contar todo lo que me gritan mis fantasmas interiores, para ver si así puedo quitarme un poco de la carga que conlleva tenerlos dentro y manifestándose a cada hora, de cada día, de mi miserable vida. Quizá debería contar que quiero cambiar, que intento cambiar, cada vez que veo cómo ese bote de pastillas se va acabando, pero que sin embargo, no consigo mejorar. Puede que debiera contar lo muy sola que me siento, y como ese sentimiento se aumenta al estar con los demás hablando de temas insignificantes que caerán en el olvido. Y cómo ese sentimiento se multiplica al llegar a casa, cuando no puedo hablar con los demás y los temas que de vez en cuando surgen con lo que queda de mi familia, se vuelven aún mas insignificantes.

Quizá debería contar todo eso. Pero de todas formas, ¿a quién le interesaría? Porque, si no le ha importado a nadie durante todo este tiempo, ¿por qué les iba a empezar a importar ahora?


jueves, 23 de enero de 2014

Call me nothing.

Algo muy característico de mi personalidad, es que siempre he querido destacar. En algo, lo que sea. Pero que cuando la gente me vea diga a su acompañante, "mira, ¿ves a aquella chica? Pues, increíblemente, el otro día hizo...o, sacó la nota más alta..., o lleva puesto no sé qué y es muy atrevida por hacerlo...o, baila genial..." Siempre he querido que lo hicieran, aunque nunca lo han hecho. Porque nunca he conseguido superar el límite que alguien mejor que yo había impuesto.

 Este año me han alejado de los demás, y por una vez pensé que sería mi oportunidad para brillar. Pero me equivoqué. Otra vez. Quizá eso sea lo que más duele, el hecho de que pensé que iba esta vez iba a ser diferente, las esperanzas que tenía en que no iba a ser como siempre.
Al principio todo iba bien, hasta que una vez más quedó demostrado que no puedo ni podré sobresalir en algo. Siempre hay alguien que me supera. Siempre soy yo la que por mucho que se esfuerza no consigue el primer puesto. Soy yo la que demuestra que el esfuerzo, el trabajo continuo y la dedicación nunca podrán superar el talento natural, por mucho que la gente diga lo contrario.
Nunca la más lista. Nunca la más guapa. Nunca la más delgada.

Y me siento sola. Y hundida. Pero sonrío. Pero en casa, lloro. Y miro a mi alrededor, pero no veo a nadie. Porque los demás se han ido, y ya sólo se preocupan de sí mismos o de nuevas personas. Y yo caigo y caigo. Y al principio no consigo agarrarme. Y caigo y sigo cayendo. Pero tampoco nadie intenta ayudarme. Y caigo. Pero me doy cuenta de que es inútil oponer resistencia, así que dejo de intentar salvarme. Y caigo. Como cuando sueño despierta, deseando que esa caída pasara de verdad. Y sigo cayendo y cayendo. Hasta que me estampo. Hasta que ya no soy nadie. Ni la primera, ni la segunda, ni la última. Hasta que ya no soy nada.

Desde pequeña me decían que siempre había alguien mejor, sin embargo yo me preguntaba que por qué ese alguien no podía ser yo.

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