domingo, 25 de mayo de 2014

I'm just another nothing

Últimamente no encuentro esa inspiración que me llevaba a escribir y a vivir lo escrito.
Sonriendo con las entradas bonitas.
Llorando con las entradas tristes.
Siempre fui partidaria de lo de "Mientras el corazón y la cabeza batallando prosigan, mientras haya esperanzas y recuerdos, ¡habrá poesía!"  Pero ahora no sé que me está ocurriendo. Quiero escribir. Necesito escribir. Pero no encuentro tema sobre el cual hacerlo. Es frustrante. Es como si necesitara expresar algo, pero no comprendo lo que es.
Y me agobio. 
Y mi cabeza no para de hacerse preguntas.
¿Será que no encuentro inspiración porque mi vida se ha convertido en ese vacío rutinario y repetitivo que tanto detesto y en el que procuraba no caer? ¿Será que todo empieza a aburrirme como nunca antes lo había hecho? ¿O en verdad siempre ha sido aburrido y simplemente yo no me daba cuenta? ¿Será que nunca supe escribir, y el poco talento que tuve lo acabé perdiendo? ¿Será que siempre me he estado mintiendo?

Un pájaro sin plumas.
Un río sin agua.
Un poeta sin poesía.
Un escritor sin historias que contar.
Estoy incompleta.

Simplemente, me siento vacía. Sin sentimientos que describir. Sin cuentos que contar. Sin poder hacer lo que creía que no se me daba tan mal.
He perdido aquello de lo que me sentía orgullosa. Aquello con lo que me desahogaba. Aquello que me ayudaba a desenredar el enredo de pensamientos y culpabilidad que se formaba y se forma en mi mente. 
Y ahora me ahogo entre tantos pensamientos.
Me hundo en un mar de culpabilidad.
Y ya no puedo remediarlo de nuevo, porque ya no queda nada que remediar.
Porque ya lo he perdido todo.
Porque ahora, soy inútil.
Ahora, estoy vacía.


jueves, 24 de abril de 2014

Todo empezó un día, hace ya muchos meses.

Los meses eran cúmulos de días que se pasaban entre sonrisa falsa y risa forzada. En los que yo pensaba que el muro que separaba la realidad de lo que yo mostraba, se hacía más fuerte. Pero, no comprendí que, en realidad, tan solo eran sus últimos momentos de gloria. No comprendí que no podía mantener eternamente mi realidad oculta, que mi fuerza para retenerla era limitada, pero la suya era infinita. Por lo tanto, cuando el Telón de Acero comenzó a caer, no pude hacer otra cosa, más que quedarme observando. Dándome cuenta de todos los agujeros que había en el muro y de que, por tanto, la destrucción había sido cuestión de tiempo. Sintiéndome idiota al pesar que podía seguir así el resto de mi vida.

Entonces, llegó un día en el que me desperté sin ninguna motivación para salir de la cama. En el que estaba cansada de fingir que todo iba bien.
Llegó otro día en el que me levanté, pensando en todas las cosas que tenía que hacer, pero en el que no hice nada. Porque no encontraba la motivación para hacerlo.
Llegó un día en el que miraba a mi alrededor, pero no encontraba nada que me interesara.
Después, llegó un día en el que contemplar mi reflejo en el espejo, era peor que deslizarse una cuchilla por el brazo.
Llegó un día en el que sus voces se convirtieron en eco. En un fantasma de las pocas conversaciones superficiales del tipo "si estás mal es porque quieres". Fue el día en el que dejé de luchar contra el llanto, porque ya a nadie le importaba lo que hacía ni lo que sentía. En el que el dolor, las lágrimas y la sangre formaron un río que desembocaba en algún mar sin importancia.
Llegó un día en el que me desperté deseando no haberlo hecho. Y ese día se repitió en el siguiente y en el siguiente. De forma que todos eran copias del mismo doloroso día.
Hasta que llegó uno en el que ya no me desperté.

Por último llegó el día en el que todos se vistieron de negro, llorando en público todo lo que había llorado yo en privado. En el que pusieron orquídeas en un jarrón, ignorando que yo prefería los girasoles, los tulipanes y las rosas. En el que pusieron una pieza de Beethoven, a pesar de que yo prefería el Canon de Pachelbel.
Fue el día en el que todos fingían conocerme, pero solo cometían error tras error.
Fue el día en el que dijeron que no esperaban este final, a pesar de que yo lo iba gritando a voces.







viernes, 18 de abril de 2014

El paraíso huele a libros nuevos y a palomitas recién hechas.

Bueno, como ya sabéis desde hace unos meses he estado subiendo alguna que otra reseña de cine y de libros, pero últimamente estoy viendo y leyendo muchísimas obras y si subiera todas esas nuevas reseñas aquí siento que este blog cambiaría de orientación. Dejaría de utilizarlo únicamente para desahogarme y desarrollar mi vena creativa como escritora novata, para emplearlo también en aconsejar sobre cine y literatura. Quiero decir, que abarcaría demasiado para un solo blog, y ese no es mi deseo. Prefiero tener dos blogs especializados en su tema, que uno solo saturado.
Así pues he abierto este nuevo espacio en el cibermundo: Miles de historias paralelas
En este nuevo blog podréis leer reseñas de películas y libros, tanto recientes como antiguos, y también mi opinión sobre ellos, para que podáis escoger bien a la hora de elegir y así no perder vuestro tiempo.

Espero que os guste el nuevo blog tanto como a mí.

Así pues...QUE COMIENCEN LOS SEPTUAGÉSIMO CUARTOS JUEGOS DEL HAMB....digo, QUE COMIENCEN LAS RESEÑAS.


*Empezaré trasladando las reseñas que tengo en este blog,
 así que no os alarméis si las veis repetidas.*

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