lunes, 27 de junio de 2016

El señuelo del alivio.

Una de las mejores cosas del primer año de la carrera de Psicología es la gran cantidad de test que haces. Que si test para completar trabajos, que si test para aprender a corregirlos, que si test para aprender a interpretarlos. Y como pasar tantos test a los demás resulta un tanto tedioso, lo común es pasárselos a uno mismo. Entonces empiezas a comprender cómo eres. No solo con el resultado de un test, sino con el resultado de uno, que se confirma con el de otro, y otro, y otro...

Y la mayoría se sorprende o se entristece.
Y yo solo puedo aliviarme.

Y no sé de dónde proviene ese alivio.
No sé si es el resultado de haber encontrado unas etiquetas que puedan definirme como realmente soy, y no como los demás me ven. Y lo sé, encasillarse, etiquetarse es malo, pero ¿y qué? En ciertos momentos de la vida se necesita una barra de seguridad, unas miguitas de pan para no perderse, un par de etiquetas para no olvidar quien realmente eres y no confundirse con la máscara que llevamos puesta.
No sé si el resultado es una especie de orgullo camuflado. Orgullo por haber plasmado tan bien el monstruo que llevo dentro en ese test. O el orgullo de un asesino cuando lo reconocen como asesino.
 O simplemente es alivio porque al fin puedo entender a dicho monstruo del todo.

Lo único que sé es que ya comprendo porqué tengo el corazón de hielo, porqué siempre he tenido la necesidad de esconderme, porqué siempre he tenido periodos de no querer hablar ni ver a nadie. Toda la gente que he perdido por esos periodos, por no poder explicar porqué los necesitaba, todo el dolor que me he autoinflingido intentando ignorarlos, ignorándome a mí misma, ahora tiene sentido. Ya no se puede remediar, pero ahora tiene sentido.

Y ahora solo puedo aliviarme. Aunque quizá ese alivio es solo una vía rápida de escape, un señuelo para no fijarme en el dolor de la ignorancia pasada y de la imposibilidad de cambiarla. Y si es un señuelo, ¿qué clase de monstruo sería si no cayera en él, si no utilizara la vía rápida e ignorara el camino arduo y difícil de los héroes?

                                      

el monstruo, y fanática de Kuroshitsuji.

viernes, 8 de abril de 2016

Muchos oyeron el tic tac de su bomba interna, pero ninguno hizo nada.

Lo primero que perdió fue el brillo de los ojos. Ella tenía un brillo particular que poca gente sabía apreciar, pero que quien sabía, era capaz de ver dentro de ella. Sus ojos eran la puerta a su alma y quien sabía encontrar la cerradura podía ver todo lo oculto que había en ella. Sus miedos, sus alegrías, su pasión... Todo se podía ver a través de ellos y, por eso, fue el primer muro que levantó.

Lo segundo que perdió fue la sonrisa franca. Esa sonrisa que indicaba que todo iba bien, que ella estaba bien. Esa sonrisa con la que se le marcaba los hoyuelos. Esa amplia sonrisa con la que se le veían todos los dientes pero que ella intentaba esconder pues se avergonzaba de lo feos que eran. Solo unos pocos sabían como provocarle esa sonrisa y solo unos pocos sabían que hacer para que ella sonriera tanto, que se escondía por la vergüenza que le daba sentir y expresar tanta alegría.

Ella era rara, sí. Sin embargo raro nunca fue una mala cualidad.

Lo tercero que perdió fue la energía que desprendía por los poros. Ella era energía pura, desde que sonaba el despertador hasta que cerraba los ojos acurrucada en su cama. Nunca nadie había visto a una persona que se despejara con tanta rapidez por la mañana. Ella era increíble. Siempre moviéndose, siempre haciendo algo. Ella no entendía como alguien se podía quedar sentado, viendo embobado la televisión. Ella siempre necesitaba tener algo en las manos, aunque estuviera haciendo un descanso. Siempre tenía un papel y lápiz, o la consola, o un libro, o lo que fuera, pero tenía que hacer algo.

A pesar de ese evidente hecho, nadie se dio cuenta de que algo iba mal cuando la vieron hecha un ovillo, en el sofá, en la cama, en el sillón. Sin hacer nada, sin tener nada en las manos y con la mirada en el infinito.

Y así, poco a poco, ella fue perdiendo su esencia y convirtiéndose en otra persona muy distinta. Se convirtió en una sombra de lo que era. Una persona con pozos oscuros de tristeza en lugar de ojos, una sonrisa falsa y afilada en lugar de la franca y divertida que siempre llevaba puesta, una muerta en vida en lugar de la energética persona que era. Y supongo que ese era el problema; se estaba muriendo por dentro, aunque por fuera parecía la misma a ojos de los desconocidos. Y supongo que ese era el segundo problema; que poca gente la conocía. Casi nadie lo hacía y conforme se iba convirtiendo menos personas lo hacían. Y cuanto menos la conocían, menos atención le prestaban. Hasta que se quedó sola.

Ella iba sobreviviendo como podía, a pesar de la bomba que tenía dentro, a pesar del nudo que se formaba en su pecho. Ella se estaba ahogando, y aún así nadaba con todas sus fuerzas. Hasta que un día se preguntó porqué lo hacía. Y siguió luchando, no obstante, esa pregunta no la abandonaba sino que se hacía más y más fuerte, y ella más y más débil.

Y un día se hartó. Dejó de nadar, de luchar contra esa bomba, de intentar deshacer ese nudo. Se cansó de sobrevivir, y entonces, perdió lo último que le quedaba; el latido de su roto y torturado corazón.

domingo, 21 de febrero de 2016

Qué miedo puede dar la libertad.

Sin saber como lo he hecho, sin ser consciente de como puede cambiar la vida de un minuto a otro, vuelvo a estar en la cuerda floja. Siendo cada paso decisivo, pudiéndome llevar a la gloria o a un error fatal. Pudiéndome llevar a la meta o a una terrible caída y un terrible dolor. 

Y vuelvo a estar en un laberinto. Sin saber qué camino debería coger, sin saber qué camino es el correcto. Sin ni siquiera saber si debería coger un camino. Sin ni siquiera saber si existen realmente dichos caminos. 

Todo son dudas, todo son conjeturas, todo son castillos de arena en el aire que hago mientras siento que una tormenta se acerca hacia mí. Y en todo este mejunje de problemas y de dudas, lo único en lo que no dejo de pensar es en si debería dejarlo todo ir. En si debería no arriesgarme. En si debería dejar marchar el tren y desear que para cuando pase el siguiente esté mejor preparada. Si es que vuelve a pasar otro, claro. Y vivo con miedo. Porque hay muy pocas cosas en la vida que te otorgan una segunda oportunidad. ¿Y si esta no es una de ellas? ¿Y si me arriesgo y si me aventuro, pero me equivoco? ¿Y si no me arriesgo y me equivoco por haberlo dejado pasar?

Lista de cosas positivas.
Lista de cosas negativas.
Listas que no sirven para nada.
Dudas, dudas, dudas. 
Miedos, miedos, miedos.
Frustraciones, arrepentimientos, dolor...

Hay que ver la cantidad de cosas que pueden entrar cuando a uno se le plantea la posibilidad de salir de la cárcel y aventurarse a lo desconocido.
Hay que ver la cantidad de cosas que puedes sentir cuando te dan la llave para salir de la jaula de oro.


¿Qué camino debería coger?
¿El constante y seguro?
¿O debería atreverme con el nuevo camino?


la perdida


miércoles, 3 de febrero de 2016

Piel fría como el hielo. Pero, todo hielo puede llegar a derretirse.

Aún recuerdo lo sorprendida que me encontraba cuando tus cálidas manos consiguieron calentar mi frío cuerpo. Muchos lo habían intentado. Muchos me tocaban y abrazaban intentando darme un poco de su calor y sin embargo, nadie lo había conseguido. Y tú, casi sin proponértelo, lo habías logrado con tan solo unos pocos minutos en esa cama con menos almohada que colchón y un par de besos y caricias tan acertados que incluso parecía que mi piel tenía tatuado un mapa de placer.
Aún recuerdo lo extraño que era sentir como el frío abandonaba mi cuerpo, cómo me hundía en un mar de aguas cálidas que me arrastraban a la parte más profunda, a la más caliente. Y me quemé, pero solo importaba mi piel contra la tuya. Y me quemaría mil veces más, solo para poder estar mil veces más cerca de ti.
Pero, por encima de todas las cosas, recuerdo lo doloroso que fue despegarme de ti y volver a sentir como el frío invadía cada célula de mi cuerpo. Recuerdo que, cuanto más me alejaba, más frío sentía, y que ni la calefacción del tren que me separaba de tus brazos conseguía calentarme.

Sin importar cuanta ropa llevara puesta. Sin importar cuanta gente hubiera alrededor. Sin importar cuan bueno fuera el clima.

Yo siempre tenía frío.

Yo siempre tengo frío.

Así que solo puedo contar los días hasta que nos volvamos a reunir, rezando para que, cuando eso ocurra, mi cuerpo aún pueda ser salvado del frío. Rezando para que, cuando me vuelvas a tocar, mi cuerpo salga de ese entumecimiento y pueda responder a tus caricias.
Hasta entonces, solo me queda mi cama, con más almohada que colchón, mis mil sábanas y una camiseta tuya cuya fragancia ya ha desaparecido.




Dicen que las personas con manos frías son de buen corazón. Pero, yo creo que tener la piel tan fría es un reflejo del frío del corazón. Es una señal, una advertencia, para mantener a la gente alejada. Después de todo...
¿A quién, en pleno invierno, le gusta que le toquen con las manos heladas?



domingo, 3 de enero de 2016

Tag navideño


Buenas, queridos.
Sí, ¡otro tag! Les he empezado a coger el gustillo y bueno... ^///^
Esta vez se trata de un tag navideño, que encontré recientemente. Ya sé que queda poco para que se termine la Navidad y que llego un poco tarde pero... ¡Bah!

1. ¿Cuál es tu regalo perfecto?
Vivir más cerca de mi novio y no cada uno en una punta del país, estaría bien.

2. ¿Cuál fue el mejor regalo de Navidad de tu infancia?
En mi infancia no solían acertar mucho con mis regalos, a pesar de que yo escribría una carta con lo que quería (que no sé que hacían con ella porque nunca me traían nada de lo que ponía). Supongo que el mejor fue la Nintendo DS, aunque me la trajeron años después, cuando ya se había pasado la moda y la gente apenas jugaba.

3. ¿Una anécdota graciosa que te haya pasado en Navidad?
Pues a parte de atragantarme con las uvas por la risa y las prisas, yo diría que nada.

4. ¿Cuál fue tu Navidad más aburrida?
Todas las navidades son iguales, ni muy aburridas ni muy divertidas. Aunque esta, como tengo que matarme a estudiar para los exámenes de la universidad, está siendo un poco rollo.

5. ¿Comida favorita en Navidad?
Me gusta mucho el pavo que se prepara por estas fechas y algunos dulces navideños (como las peladillas, las tortas de pascua, el turrón...) aunque no suelo comer muchos.

6. ¿Película favorita de Navidad?
Pues, no sé...
De pequeña veía los típicos especiales de Navidad, pero no recuerdo que ninguno me llamara demasiado la atención.

7. ¿Canción navideña favorita?
"Haciaaa Belén va una burraaa, rin rin. 
Yo me remendaba, yo me remendé, yo me hice un remiendo, yo me lo quiteeeee" 
Me gustan los villancicos porque animan mi espíritu navideño. Este en especial me encanta porque no tiene sentido alguno. xD

8. ¿Una tradición que tengas en Navidad?
Ver una película que aún no haya visto la tarde de Nochevieja.

9. ¿Cuándo empiezas a decorar la casa?
En el puente de la Constitución (o sea, sobre el 6 de diciembre).

10. ¿Haces una lista de propósitos de año nuevo?
Nop.
La explicación en esta entrada: año nuevo, pero la vida la misma
(en la parte de los propósitos 2016).


¡Y ya está! Espero que vosotros estéis teniendo unas buenas navidades y una buena entrada de año.

Hasta dentro de poco.
la de los tags





jueves, 31 de diciembre de 2015

Año nuevo, pero vida la misma.

Año nuevo... Otra vez. Qué rápido pasa el tiempo cuando miras hacia atrás, pero qué despacio transcurre cuando lo estás viviendo.

Si parece que fue ayer cuando volví del viaje de fin de curso y empezó mi interminable y dolorosa racha de anginas.

Si parece que fue ayer cuando me fui a comprar el vestido, cuando me gradué y cuando sentí que era libre.

Si parece que fue ayer cuando esa libertad se fue al carajo y estaba más pendiente de los libros de texto y la selectividad que de mi salud.

Si parece que fue ayer cuando me rechazaron la entrada a psicología a pesar de mi esfuerzo titánico.

Si parece que fue ayer cuando, después de un verano agobiada intentando buscar una salida al fracaso, me dijeron que al final sí había sido aceptada en psicología.

Si parece que fue ayer cuando acudí por primera vez a la universidad y me desesperé por las cuatro horas de charla inicial.

Si parece que fue ayer cuando conocí a esa gente que ha hecho de mi estancia en la universidad más agradable.

Si parece que fue ayer cuando fui al Salón del Manga en Barcelona.

Si parece que fue ayer cuando mi salud volvió a caer en picado.

Tantas alegrías, tantas decepciones, tantas sorpresas, tantas despedidas, tantas lágrimas, tantas sonrisas. Tantas cosas y aún así, parece que fueron ayer. Todo tan alejado y tan cercano a la vez. Todo tan rápido y tan lento a la vez.

¡Dios, mío! ¡Qué se pare el mundo, que necesito tomar aire y relajarme un momento sin que, de repente, me de cuenta y haya pasado otro año!

Resumen de fotos de Instagram ("2015 best nine")
***

Resumen del 2015: Ha sido un año fuerte. Con mucho trabajo, con mucho estrés, con muy poca salud (que parece que va empeorando año tras año). De nuevo empecé el año con mucha gente con la que no lo he acabado. Y de nuevo acabo el año con gente que ha ido apareciendo durante el camino. Si tuviera que hacer un balance diría que ha sido otro año malo. Pero eso no significa que no haya habido momentos buenos. Una cosa no quita a la otra. Porque sí, ha habido momentos increíblemente buenos que espero que recuerde siempre y hasta el mínimo detalle. Sin embargo, han aparecido muchas piedras en el camino; algunas las he esquivado limpiamente, otras saltándolas me han golpeado y otras a las que me voy a tener que acostumbrar porque parece que allá a donde voy me siguen. No obstante, a pesar de que he conseguido superar la mayoría, no se me olvida lo mucho que esas piedras han estropeado mi camino de baldosas amarillas. Así pues, no, no ha sido un buen año.

Propósitos para el 2016: Como ya sabéis, es costumbre que ponga esta sección en esta entrada aunque no tenga ningún propósito, (y entonces, ¿por qué la pongo? Pues porque es una costumbre y las buenas costumbres se respetan xD). Supongo que no suelo hacer propósitos porque parece que solo por hacerlos no se van a cumplir (aún no he conocido a nadie que cumpla su lista al completo xD). Además, yo siempre me estoy poniendo metas y retos durante todo el año, así que para mí no es tan especial hacerlo en año nuevo. Sin embargo, si este año hiciera propósitos o deseos serían aprobar los exámenes de la universidad y superar los miedos que he ido desarrollando este año (como la hemofobia).
Y hacerme el tatuaje. >//<

Y bueno, ya está. Espero que tengáis una buena entrada de año y que hayáis cumplido todos vuestros propósitos de este año y que podáis cumplir los que os propongáis para el que viene. 

Hasta dentro de nada,
la nocheviejera.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Intento de dibujante #1

Como dentro de poco se acaba el año, he pensado que una buena forma de despedirlo es mostrar los progresos con el dibujo que he ido adquiriendo en este medio año (pues yo empecé a dibujar allá por mayo/junio).

Lo primero que he de decir es que yo soy muy torpe con las manualidades. Pero torpe, torpe. O sea, que a lo que una persona normal le cuesta aprender una semana, a mí me cuesta un mes.

Lo segundo es que tampoco puedo invertir mucho tiempo en ver tutoriales (el tiempo libre es algo que se me escapa con más facilidad que el dinero de un potterhead en Primark), así que de momento sé hacer cuatro cosas y poco más.

Así pues, y a grandes rasgos, estas son las razones por las que mis dibujos son un churro. Sin embargo, aquí os los dejo para que podáis decidir si lo son o no por vosotros mismos.

Dibujos de verano:
 


Mi querido Baymax *-*

Dibujos de otoño:











 

Después de llenar mis apuntes de la universidad de dibujos, 
decidí que era hora de comprarme una libreta:

Elegí esta libreta porque, aunque la frase no me volviera loca
pero era muy apropiada para la situación

Dibujos de la libreta:

       


Primeros intentos del 3/4
Otro intento 3/4






Y ya está. 

Como habéis visto, de momento, solo sé hacer chicas de frente, pero bueno, primero hay que pulir lo que se sabe antes de pasar al siguiente nivel ¿no? 
Así, viendo todos los dibujos juntos, veo una clara mejora (una de las más importantes es la seguridad suficiente que adquirí para dejar el papel de cuadros y pasar al blanco). Todavía queda mucho por hacer pero, pasito a pasito...


Nos vemos dentro de poco.
 Hasta entonces: ¡Feliz Navidad!
la dibujante.

lunes, 14 de diciembre de 2015

TAG The Vampire Diaries



1) ¿Cómo descubriste la serie?
     Pues hace un tiempo ya. Recuerdo que estaba en Tuenti y una de las personas que tenía agregadas empezó a subir fotos de esta serie. Yo me intrigué y fui a buscar clips en Youtube para ver que tal era, me encantó y comencé con la serie.

2) ¿Cual es tu personaje favorito? 
Damon y Bonnie.
Damon porque, obviando el buen aspecto físico, me gusta mucho su personalidad y *-*

Bonnie por la magia, más que nada. Porque al principio de la serie me caía muy bien pero ahora...


  3) Si fueras un vampiro, ¿beberías sangre humana o animal? 
Animal. No sé, me daría pena matar o simplemente alimentarme de una persona. Es demasiado caníbal. Que vosotros me diréis "¿y no te da pena hacérselo a un animal?" y sí, tendríais razón, pero no puedo alimentarme de piedras, así que entre persona y animal, elegiría animal.

4) Equipo Stefan o Damon? 
Al principio, supongo que al igual que a todos, era del Team Stefan. Porque a Damon lo pintaban como el villano super malo y tal. Pero ahora, que se ha visto otra cara de Damon, soy más de Team Damon. 


5) ¿Cuál es su poder sobrenatural favorito? 
Mmm... Qué difícil. Los sentidos agudizados me gustan pero son un problema porque, por ejemplo, la gente hace demasiado ruido y al final sería insoportable. La rapidez no está mal. Y en cuanto a lo de la persuasión no creo que lo usara mucho, porque al final me sentiría culpable y meh.

6. Si fueras un personaje cual serias? 
Bonnie por la magia. Y si no, pues Lexi *-*


7. Has leído los libros? 
Noup.

8. ¿Quién es su enamorado de la serie? 
Pues además de Damon, también me gustan mucho:
Stefan

Y Klaus


9. Primera impresión de la serie y ¿Cambiaste de opinión?
La verdad es que me gustó desde el principio. A mí todo el tema de la magia y las seres fantásticos y tal me encanta. No obstante, creo que la están alargando demasiado, como rizando mucho el rizo, (EN MI OPINIÓN), y estoy perdiendo un poco el interés. 

10. ¿Cual es villano favorito?
Klaus, que es un poco hijo de la gran, pero en las escenas con Caroline es tan *---*



Y hasta aquí el tag. Sinceramente he recomendado y sigo recomenando ver esta serie, porque aunque se esté estirando mucho, las primeras temporadas estaban muy bien. Así que si alguno no la ha visto y le interesan las series con acción, amor, poderes y etc, hala, ¡ya tenéis otra que añadir a vuestra lista! ^^


Créditos por el TAG a: Génesis

domingo, 29 de noviembre de 2015

Pequeñas Aventuras: Salón del Manga (BCN)

¿Qué mejor forma de romper el hielo, de empezar los nuevos proyectos del blog, que con mis aventuras por el mundo friki?

Este año he podido visitar dos salones del manga (Barcelona y Murcia), y tenía pensado escribir una entrada recopilando lo mejor de ambos, pero se me quedaba hiper grande. Por lo que, mejor subo dos entradas y ya, que lo bueno y breve es dos veces bueno. Así que ala, ¡a disfrutar!

Primero comenzaré con el de Barcelona, pues ha sido la primera vez que voy.

Viernes, 30 de octubre de 2015.

Después de faltar a clase (porque soy una rebelde) para hacer la maleta con tranquilidad y ultimar detalles, me enfrenté a siete horas y pico de tren (aunque casi más bien ocho y pico porque RENFE o llega a su hora, o tiene un retraso épico) que dediqué a comer, ver películas y por supuesto, estudiar la gran pila de apuntes que me había llevado. Todo eso en compañía de un gran número de desconocidos que no es que fueran geniales pero, en comparación con los que tuve a la vuelta, eran santos.

Finalmente llegué a Barcelona, mi novio-guía me estaba esperando (y desde hacía ya mucho por el épico retraso), fuimos al metro, nos equivocamos de metro, cambiamos de metro (yo ya muriéndome de hambre), llegamos a un restaurante, comimos comida y bla bla bla.

Sábado, 31 de octubre de 2015.

Después de una larga noche de "ay, que frío ¡manta pa' arriba!" y "ay, que calor, ¡manta pa' bajo!" sonó el despertador de "oye, nena, si no quieres pasarte 283298302 horas en la cola para el salón, levántate" (aunque calculé mal y al final me pasé 283298302 horas en la cola).

Total, que salimos a la calle, perdimos el bus y tuvimos que ir a patita pero al final llegamos a uno de los sitios a los que siempre voy cuando visito Barcelona.

 ¡Starbucks!


¡Y sus muffins que son una de los mejores dulces que he tomado en mi vida! Y su frappuccino que al final me ha enganchado, (lástima que el sitio sea taaan caro, porqué sino me haría vip de tantas veces que iría).

En fin, después de esta paradita obligatoria, cogimos el metro y ale, al salón del manga. ¿Y qué fue lo que nos encontramos allí?

Colas, colas y más colas.

Y unas personas delante de mí con un cosplay de Ranma que *---*
¡Gente, gente, gente por todas partes! Una cola tan y tan larga que tuvimos que preguntar al segurata donde empezaba y si era la correcta (porque si llego a hacerla y luego es para comprar la entrada o para otra cosa yo ya me iba de la vida).

Así que nos pusimos en esa enorme cola que recorría varias veces varias calles (y que si hubieran en línea recta lo mismo me salía de Cataluña). Como todo el mundo iba ya con sus cosplays, decidí que era la hora de ponerme el mío. Y allí hice mi transformación en Baymax (que simplemente era ponerse un body sobre la ropa).
Tan suave que parecía que me abrazaba una nube.
Tan blanco que me daba miedo sentarme o simplemente rozar algo.
Dos horas más tarde (ya casi a la hora de comer) entramos (¡por fin!) en el recinto que estaba formado por una enorme esplanada, y luego unos cuantos edificios cada uno dedicado a una cosa. Era increíblemente enorme (¿o enormemente increíble?). Así pues, el novio (que había dejado de ser guía porque hacía tiempo que no iba a ese salón) y yo, nos fuimos directos al edificio del merchandising. Y madre mía, ¡qué merchandising! Había tantas cosas que tenías que ver todos los puestos para ordenarte las ideas y decidir que comprar. ¡Pero había tantos puestos que, después de las dos horas de plantón en la cola, era imposible hacer dos vueltas! Cuando ya creías que habías terminado de verlo todo, seguías caminando y de repente estabas en otra sección que no habías visto. Alucinante.

Pero, primero, otra parada obligartoria. Esta vez en el puesto de fuentes de chocolate y dulces. Me habían hablado mucho de ese puesto, y tenía muchas ganas de probar sus pinchos de gofre o de donut con caliente chocolate negro.


Yo me pedí el gofre y estaba *----*

Por lo demás, fuimos de stan en stan, intenté mantener a ralla mi lado consumista y no gastarme demasiado dinero (porque todo era muy bonito pero muy caro), y una vez entrada la tarde acabamos (muertos) con la sección de merchandising. A continuación y a pesar del cansancio nos marchamos de aquel edificio y cotilleamos un poco los otros y vimos algún que otro concurso. He de decir que, además de los increíbles cosplays que había...

Me habría gustado mucho hacerme una foto con este grupo con un cosplay de Naruto,
pero me parecía que estaban preparándose para el concurso y no quería molestar.

La verdad es que el cosplay era alucinante.

Aquí con uno de los Bo Bo Bo que vi.

Y, obviamente, no me pude resistir a hacerme una foto con mi querido Doctor.
 ...otra cosa que me sorprendió fue el edificio dedicado a la comida oriental. ¡Cuanta comida y que apetitosa! Realmente fue una lástima no poder comer nada de aquello (por problemas médicos que si hubiera podido... Muahaha).

Finalmente, después de un día de ajetreo, colas, compras, reencuentros, presentaciones y demás, cerramos el telón y nos volvimos a casa a disfrutar de los mejores capítulos de Halloween de Modern Family.

Domingo 1 de noviembre

Fue exactamente igual que el viernes, pero con alguna que otra lagrimilla, con menos ajetreo pre-tren, y con más ajetreo durante-tren.

Conclusiones: El Salón del Manga de BCN me ha encantado, pero no volvería a ir un solo día, y menos el sábado. Es un salón tan grande que tienes que tomarte tu tiempo para exprimirlo al 100%. Uno de los aspectos positivos es que las entradas se podían comprar por Internet y con descuentos, y uno de los negativos es que la próxima vez tendré que madrugar muchísimo para no tragarme una cola de dos horas y pico.



Y hasta aquí por hoy. Espero que os haya gustado esta entrada de esta nueva sección y que si habéis ido a un salón os lo hayáis pasado genial.


PD: El tiempo del norte no me provocó un resfriado 
así que yo lo considero un viaje con una gran victoria.
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